En este artículo te contamos algunas de las características de las criptomonedas que las hacen propensas al lavado de activos.

Por: Sonia Rojas, asistente de investigación del INCP.

Las recientes innovaciones tecnológicas han traído consigo un preponderante uso de los activos virtuales, dinero virtual y dinero digital, en particular de criptomonedas como el bitcoin, Ethereum, Ripple, Stablecoin, entre otras.

Las criptomonedas se utilizan para intercambiar productos o servicios y funcionan igual que las monedas físicas bajo el axioma de la representación de un valor económico medible. Sin embargo, una diferencia entre estas es que las criptomonedas son activos intangibles apoyados en tecnología blockchain y programación criptográfica. Las criptomonedas, como cualquier otro activo, corren el riesgo de estar asociadas al lavado de activos. Sin embargo, estas cuentan con algunas características que las hacen más endebles a este delito:

Fuente: Elaboración propia.

A continuación, el detalle de cada una de las características:

La falta de regulación. En Colombia, los activos y divisas que se tranzan en el mercado Forex –un mercado financiero donde se negocian divisas de todo el mundo- están regulados por la Superintendencia Financiera de Colombia, mientras que para las criptomonedas no existe una entidad encargada de su regulación. Esto sucede en la mayoría de las jurisdicciones del mundo.

La descentralización y volatilidad. Las criptomonedas funcionan bajo un esquema descentralizado, lo cual es positivo para sus compradores dado que no incurren en los gastos de intermediación presentes en el sistema financiero tradicional. Sin embargo, la descentralización y la falta de regulación conllevan a que sea la interacción entre oferta y demanda la que defina su precio, por lo cual, son propensas a presentar mayor volatilidad con respecto a otros mercados.

La extraterritorialidad. No existe una normativa internacional frente al riesgo de lavado de activos producto de la operación del mercado de criptomonedas. Este mercado no se encuentra atado a ninguna jurisdicción, por lo cual, en caso de presentarse un delito de lavado de activos existe una mayor dificultad para individualizar al imputado. Hasta el momento, en la región, el único país que ha aceptado una criptomoneda como moneda legal (Bitcoin) es El Salvador.

En la mayoría de los países y jurisdicciones, la regulación específica para este tipo de activos está en desarrollo, por ejemplo, el Parlamento Europeo expidió el “Proyecto final de regulación de los mercados de criptoactivos (MiCA, por sus siglas en inglés)” con el cual pretende establecer un marco general para la regulación de criptomonedas en la Unión Europea para el 2023. Se espera que este proyecto sea la base para que otros países se animen a expedir una normativa al respecto.

El anonimato y falta de identidad digital. Una de las recomendaciones del Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica GAFILAT (2020), es la necesidad de fomentar el uso de la identidad digital. Esto se debe a que las transacciones con criptomonedas son realizadas a través de una billetera virtual donde el titular ingresa los datos personales para su registro pero, una vez realizada la transacción, no quedan rastros digitales que sirvan para identificar al titular.

Lo anterior sucede porque la información que es almacenada en un libro de cuentas público y compartido mediante caracteres alfanuméricos (algoritmos hash), permite conocer el número de cuenta asignado a cada usuario y a cada transacción pero no su remitente o destinatario.

Según el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), la vulnerabilidad de las criptomonedas al lavado de activos y la financiación del terrorismo se produce debido a su naturaleza peer to peer (P2P) – comunicación entre usuarios sin necesidad de un servidor central- de forma anónima. Esto hace que se pierda una parte de la trazabilidad en el movimiento de las criptomonedas.

Ahora bien, la única forma de rastrear transacciones es mediante las denominadas Exchanges – plataformas que permiten la compra y venta de criptomonedas o mercancía intercambiada por estas a través de una plataforma-, las cuales pueden realizar los respectivos controles de identidad del titular previo a la realización de la operación económica.

La falta de institucionalización. Según KPMG, el proceso de institucionalización de las criptomonedas requiere de una participación a gran escala de bancos, corredores de bolsa, proveedores de pago, compañías de tecnología financiera y otras entidades del sistema financiero. Aunque la participación en este mercado ha aumentado, aún no es un medio utilizado a gran escala.

La institucionalización también incluye que los participantes del mercado de las criptomonedas cumplan con las regulaciones frente a la prevención de crímenes, estafas y el lavado de activos. Frente a este último, existe una práctica que genera riesgo denominada Coin-mixer, la cual surge con el fin de ofrecer una herramienta de privacidad a sus inversores pero que un mal empleo de esta puede producir un impacto negativo en la imagen del inversor pues puede ser utilizada para ocultar dinero de actividades ilegales. Asimismo, existen monedas en el mercado de las criptomonedas, que no son reales y no cuentan con respaldo de tecnología pública como el blockchain, lo que eventualmente se presta para la captación ilegal de dinero.

Pese a las características expuestas, el uso de criptomonedas ostenta algunos beneficios como la incorruptibilidad de las transacciones, pues mediante el sistema blockchain la probabilidad matemática de modificación de una transacción una vez que esta se realiza es muy cercana a cero. Además, estas monedas suponen menores costos de uso por no requerir de intermediación, son de uso fácil para el usuario, y en el mundo financiero virtual cuentan con cierto grado de confianza en la representación de valor. En el futuro inmediato, el aumento de transacciones con criptomonedas reclama la atención de un organismo de regulación, de organizaciones y de profesionales, pues el riesgo de lavado de activos está muy latente en este tipo de activos intangibles.