El contador conoce cómo utilizar el Design Thinking o pensamiento de diseño, una metodología que ha sido utilizada para la gestión de procesos empresariales, la cual podrás utilizar para dirigir el ejercicio de tu profesión y los procesos contables.

Por: Juan David Hernández, asistente de investigación técnica del INCP

El Design Thinking o “el pensamiento de diseño” es un concepto que ha venido ganando fuerza y se ha venido implementando en diferentes empresas. Consiste en una metodología para la creación de productos y servicios, que tienden a satisfacer de forma más eficiente las necesidades de los consumidores, integrándolos para que participen activamente en el proceso de creación.

El Design Thinking se basa en una metodología de 5 fases:

  1. Empatía

Este paso, como su nombre lo indica, trata acerca de ser empático con los usuarios, es decir, ponerse en sus zapatos para de esta forma conocer lo que es importante para las personas, comprendiendo el contexto de su trabajo respecto a la dinámica diaria del negocio, de tal modo que identifique sus necesidades y deseos para saber qué se necesita al momento de satisfacerlos. Esto hace que los procesos estén sujetos a la realidad que vive la gente día a día, y no a las directrices anticuadas o fuera de contexto de un área laboral.

  1. Definición

Es la fase de diseño del proceso, en la cual se interioriza lo que se ha aprendido del cliente o usuario y el entorno en el que cobra importancia para el negocio. Basándose en el conocimiento adquirido en la fase anterior, se determina la existencia de áreas de oportunidad significativas, especificando los problemas que se deben resolver y que conllevarán a una solución innovadora.

Para para que un diseño sea realizado de forma óptima este debe:

  1. Ideas

Cuando se tenga identificado el alcance del problema, será el momento de desarrollar ideas desde diferentes fuentes y perspectivas, ya que un enfoque interdisciplinar permite encontrar soluciones innovadoras a los problemas identificados. Esta denominada “estrategia de innovación abierta” es parte fundamental del Design Thinking, ya que esta metodología no sirve solo para el lanzamiento de nuevos productos y servicios, sino para que cada área de la empresa no caiga en la obsolescencia de sus procesos.

Las ideas deben generar tareas que avancen hacia los objetivos de negocio, para lo cual se debe hacer uso de las herramientas y conocimientos que están involucrados en la transformación de valor. Algunas metodologías recomendadas para la presentación de las ideas son:

  1. Prototipos

Tomando como insumo los resultados de la fase de ideas, se producen modelos tangibles (pueden ser físicos o digitales) de las soluciones encontradas, lo cual permitirá despejar las dudas que se tengan sobre la viabilidad de tales estrategias de solución y se acercarán más a una solución definitiva.

Ya sea que se trate de un producto, servicio o proceso, la representación de la idea en un elemento consolidado permite realizar los ajustes y evaluar la viabilidad del mismo de acuerdo a la cantidad, materialidad y costo de los mismos. Esta fase es de gran ayuda para:

  • La unificación de ideas y criterios.
  • Facilita el intercambio de ideas y la comunicación eficiente. Al tener un modelo de lo que se busca, la retroalimentación es más fácil que en la planeación a priori que se hace sobre el papel.
  • Reduce los costos de los errores cometidos, ya que estos pueden ser corregidos antes que se trasladen a la solución final.
  1. Evaluación

Un prototipo puede definirse como el “producto mínimo viable”, es decir, aquel producto que cuenta con las características mínimas para cumplir su función o resolver la necesidad para la que fue diseñado. La fase de evaluación presenta este “producto”, con las respectivas correcciones realizadas, a los usuarios finales, quienes tendrán la palabra final y darán retroalimentación sobre el mismo. Es importante que se recopile la información que los usuarios suministran y, de igual manera, lograr que los usuarios que prueban el prototipo sean los mismos de quienes se recopile la información base en la primera fase. De esta forma, se podrá analizar qué tan cerca o qué tan lejos se encuentra el producto de satisfacer las necesidades del usuario, quien determinará si cumple o no con sus expectativas o si las supera.

Con la información obtenida de este ejercicio se procederá a realizar las correcciones correspondientes y una vez integradas en su totalidad se podrá realizar el lanzamiento del producto o solución final, la cual beneficia a todas las partes involucradas en el proceso.

El Design Thinking aplicado a los procesos contables

Esta metodología puede ser fácilmente implementada, no solo en la dirección de procesos empresariales o la creación de un nuevo producto o servicio, sino también en la gestión de procesos de cualquier actividad, como es el caso de los procesos de la profesión contable, la cual se encuentra actualmente en un proceso de aceptación del cambio, en donde se concientiza a los contadores de la importancia de innovar en la forma como se prestan los servicios contables e implementar diferentes tipos de tecnologías que faciliten y optimicen su ejercicio profesional.

Como se ha mencionado, el pensamiento de diseño es más que una metodología, es un concepto que ayuda a cambiar la forma en que las personas perciben los problemas comunes para así desarrollar soluciones prácticas, eficientes e innovadoras.

Aplicar este concepto en la gestión de los procesos contables se desprende del desafío que representa para las empresas identificar la importancia del trabajo que realiza el contador. Normalmente los contadores no se hacen este cuestionamiento y en gran medida se debe a la forma como estos realizan su labor, pues no siempre los contadores están involucrados con el día a día de las organizaciones para las que laboran y el departamento de contabilidad parece convertirse en un ente aislado, pero del cual se emite información que afecta a cada área de la empresa.

Un panorama similar se observa en los servicios de aseguramiento de la información que prestan las firmas de auditoría, las cuales pese a que por las características de su trabajo mantienen una relación más cercana con los clientes. Pese a esto, las condiciones del trabajo de auditoría no siempre se desarrollan en un entorno de pleno conocimiento y retroalimentación de las necesidades del cliente, pues el trabajo se enfoca en la verificación de procedimientos y aspectos clave que se definen en la planeación de auditoría y en la ejecución de pruebas procedimentales que demuestren la coincidencia de las cifras.

En este escenario, el Design Thinking es una herramienta que los contadores pueden utilizar para obtener un mayor conocimiento de sus clientes, por lo que se entraría a aplicar la primera fase de recolección de la información. Para el contador independiente será un proceso novedoso del cual obtendrá información valiosa, mientras que para los profesionales de las firmas de auditoría será una herramienta para refinar y mejorar su proceso de planeación.

Basado en el conocimiento de las necesidades del cliente, el contador podrá modificar su estrategia en la presentación de informes, pues tendrá una información más completa del entorno en el que se desarrollan las operaciones económicas que está reconociendo y le permitirá entender de mejor manera la realidad económica de la organización, contrastándola con la que las cifras le muestran. Por su parte, las firmas de auditoría tendrán mejores argumentos para definir el alcance de su trabajo y la estrategia a utilizar para la recolección de evidencia.

El reto actual de los contadores es la implementación de las siguientes fases, ya que la lluvia de ideas y el diseño de un prototipo deben estar enfocados en romper los esquemas de cómo se presenta la información financiera y cómo preparar informes más eficaces y adecuados a las condiciones de la organización. Para tal fin es importante que los contadores sean parte de la transformación digital que avanza rápidamente. Sus ideas deben centrarse en cómo aprovechar los desarrollos tecnológicos ya existentes y en cómo avanzar para proveer la información que en el futuro cercano van a requerir los clientes.

Las empresas, con la asesoría de los contadores, deben dar el primer paso en la implementación de softwares contables avanzados y herramientas de Inteligencia Artificial, estos serán los prototipos que la profesión contable ayudará a perfeccionar e integrar para satisfacer las necesidades de información de la organización e incrementar sus rendimientos.