Por Clenia Causil, asistente de investigación del INCP, especialista en RSE.

Los últimos años han dejado en evidencia la necesidad de informes corporativos integrales que muestren a los stakeholders las diferentes perspectivas de los negocios, hablamos de asuntos financieros, pero también ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés). Mejores prácticas en pro de la sostenibilidad[1] y el cambio climático figuran entre los grandes desafíos globales de nuestro tiempo; según Jeffrey Sachs −asesor especial de las Naciones Unidas en los ODS−, atender a la sostenibilidad en el modelo actual de desarrollo es un imperativo y, sin duda, el mayor desafío al que se enfrenta hoy la civilización.

Hoy por hoy, las organizaciones, los mercados de capitales, los administradores de activos e inversiones, los preparadores, los reguladores, los formuladores de políticas, los usuarios de la información, entre otros, demandan un enfoque global de informes que además de ser coherente y eficiente mejore la comparabilidad de las cifras, los datos y la información suministrada en los informes corporativos. Dado que en la actualidad no existe un enfoque global consolidado para la presentación de informes o reportes integrales (estándares globales que consideren asuntos ambientales, sociales y de gobierno), las empresas evitan la complejidad y los costos de tener que revelar información bajo múltiples estándares y/o métricas, dejando de agregar valor a la calidad de los datos y la información reportada.

Existen múltiples estándares o marcos para la presentación de informes integrados, informes de sostenibilidad y memorias de sostenibilidad, siendo la Iniciativa de Reporte Global (GRI, por sus siglas en inglés) una de las más conocidas y utilizadas a nivel mundial, proporcionó el primer marco global para la presentación de informes de sostenibilidad en el año 2000 y actualmente se encuentra llevando a cabo una importante actualización de sus estándares con el fin de mejorar la calidad y consistencia de los informes y la manera en que las organizaciones los utilizan para divulgar sus impactos en la economía, el medio ambiente y las personas. Otros de los organismos más reconocidos que mediante estándares respaldan la elaboración de informes de sostenibilidad y la presentación de informes integrados son los siguientes: el Consejo Internacional de Reporting Integrado (IIRC, por sus siglas en inglés), el Consejo de Normas Contables de Sostenibilidad (SASB, por sus siglas en inglés), el Consejo de Normas de Información a Revelar sobre Cambio Climático (CDSB, por sus siglas en inglés), el Proyecto de Información sobre las Emisiones de Carbono (CDP, por sus siglas en inglés), el Grupo de trabajo sobre revelaciones financieras relacionadas con el clima (TCFD, por sus siglas en inglés). Cifras revelan que los informes integrados han sido adoptados por más de 2000 organizaciones en más de 70 mercados y muchas de estas empresas ya usan los estándares GRI y/o SASB para desarrollar métricas e indicadores que luego se utilizan para informar su pensamiento integrado y las decisiones de asignación de recursos.

Dada la multiplicidad de estándares existentes en materia de reportes de sostenibilidad y reportes integrados surge la necesidad de crear un sistema de informes corporativos integral y aceptado a nivel mundial que impulse un sistema holístico de informes en toda la cadena de valor corporativa. Un enfoque global consolidado de informes corporativos que permita una combinación de marcos y estándares para proporcionar a las partes interesadas información sólida y eficaz con el fin de impulsar una mejor toma de decisiones. La iniciativa de lograr un sistema integral de informes corporativos es liderada en el ámbito internacional, principalmente, por los voceros de la profesión contable, son ellos quienes lideran las distintas iniciativas encaminadas a fortalecer y consolidar un enfoque global de informes sostenibilidad. A continuación, algunas de las iniciativas promovidas recientemente en esta materia:

Inicialmente, en junio de 2020, el vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea encargó al Grupo Consultivo Europeo en materia de Información Financiera (EFRAG, por sus siglas en inglés) la creación de un grupo de trabajo para desarrollar recomendaciones de un conjunto común de normas de información no financiera para las empresas europeas, teniendo en cuenta los requisitos existentes de la Directiva sobre informes no financieros (NFRD, por sus siglas en inglés). Luego, en julio, GRI y SASB anunciaron un plan de trabajo para ayudar a los usuarios de los informes de sostenibilidad a comprender las similitudes y diferencias en la información creada a partir de estos dos estándares. La colaboración se centrará en entregar materiales para ayudar a las partes interesadas a comprender cómo se pueden usar los estándares al mismo tiempo. Finalmente, en agosto, el Instituto de Analistas Financieros Certificados (CFA Institute, por sus siglas en inglés) anunció el desarrollo de un estándar global voluntario para proporcionar mayor transparencia y comparabilidad a los inversores sobre sus productos al permitir que los administradores de activos comuniquen claramente las características relacionadas con los asuntos ESG de los productos de inversión.

A principios de septiembre de 2020, cinco organismos internacionales –GRI, IIRC, SASB, CDSB, CDP– anunciaron que trabajarán conjuntamente para lograr una presentación integral de informes corporativos. Su intención es proporcionar: (i) una orientación conjunta sobre cómo se pueden aplicar los marcos y las normas de modo complementario y agregado; (ii) una visión conjunta de cómo estos elementos podrían complementar los principios contables y financieros generalmente aceptados y servir como un punto de partida natural para el progreso hacia un sistema de información corporativa más coherente y completo; (iii) un compromiso conjunto para lograr este objetivo mediante un programa continuo de colaboración más profunda entre ellos, así como una declaración voluntaria comprometiéndose a participar estrechamente con otras partes interesadas.

Ahora bien, el 11 de septiembre, la Federación Internacional de Contadores (IFAC, por sus siglas en inglés) propuso al Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB, por sus siglas en inglés) la creación de un Consejo de Normas Internacionales de Sostenibilidad bajo la Fundación IFRS. Según IFAC, con el nuevo Consejo se abordaría la demanda urgente y creciente de inversionistas, formuladores de políticas y reguladores de un sistema de informes que brinde información consistente, comparable, confiable, asegurable y relevante para la creación de valor empresarial, el desarrollo sostenible y las expectativas cambiantes de las partes interesadas.

El 22 de septiembre, el Foro Económico Mundial (en colaboración con Deloitte, EY, KPMG y PwC) mediante el documento «Measuring Stakeholder Capitalism: Toward Common Metrics and Consistent Reporting of Sustainable Value Creation» dio a conocer un conjunto de métricas y divulgaciones ambientales, sociales y de gobernanza universales para medir el capitalismo de las partes interesadas sobre el que las empresas pueden informar independientemente de la industria o región donde se encuentren. Cabe mencionar que esta iniciativa fue acogida con cautela por GRI, al argumentar que las métricas de sostenibilidad deben incluir los aportes de múltiples partes interesadas y que la propuesta se basa en gran medida en los estándares GRI.

El 30 de septiembre , los creadores de estándares comprometidos a trabajar de manera conjunta para lograr una presentación integral de informes corporativos, enviaron una carta a la Organización Internacional de Comisiones de Valores (IOSCO, por sus siglas en inglés) en la que se describe cómo esta organización puede desempeñar un papel de liderazgo en el apoyo a la creación de una arquitectura global para la presentación de informes de sostenibilidad coherentes que incluya divulgaciones que reflejen los impactos significativos de una organización en la economía, el medio ambiente y las personas, así como aquellos elementos que son materiales para la creación de valor empresarial.

De igual manera, en la fecha anterior los fideicomisarios de la Fundación IFRS publicaron un Documento de Consulta para evaluar la demanda de un conjunto global de estándares de sostenibilidad reconocidos internacionalmente que se enfoque −inicialmente− en la divulgación de riesgos relacionados con el clima. La consulta pregunta si la Fundación IFRS debería desempeñar un rol en el desarrollo de estos estándares y es enfática en que el Consejo de Normas de Sostenibilidad propuesto no competiría con las iniciativas regionales o nacionales existentes, sino que colaboraría con las organizaciones y organismos que trabajan en este campo sacando provecho a la profunda experiencia que tiene la Fundación IFRS en el desarrollo de estándares globales. Esto ayudaría a armonizar, estandarizar y/o consolidar la proliferación de métricas, marcos y requisitos de divulgación que existen en la actualidad. Como se puede observar, los voceros de la profesión contable a nivel mundial han asumido un rol de liderazgo en la iniciativa de desarrollar un enfoque global de informes de sostenibilidad. Los contadores públicos, como preparadores y supervisores de la información, conscientes de los desafíos corporativos actuales, conocedores de la industria, la operación, la estrategia y el funcionamiento de las organizaciones, son los profesionales indicados para crear una sinergia y/o complemento perfecto entre la información preparada bajo los estándares de información financiera y los de sostenibilidad que permita proporcionar a los stakeholders unos informes holísticos e integrales con la conciencia de guiar una toma de decisiones que conciba las diferentes perspectivas del negocio.


[1] Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la sostenibilidad es el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones, garantizando el equilibrio entre el crecimiento económico, el cuidado del medio ambiente y el bienestar social.