La intermediación laboral y la tercerización, u outsourcing, son dos términos que suelen confundirse, y aunque ambos sean una manera de solicitar la ayuda de un tercero para el desarrollo de una actividad específica, mantienen importantes diferencias y aplicaciones sobre las que hoy queremos ContArte.

Por: Juan David Hernández, asistente de investigación contable del INCP

Es bien sabido que la globalización ha transformado los sistemas productivos ya que las entidades, al tratar de cubrir la demanda de bienes y servicios que un mercado globalizado les exige, buscan optimizar sus recursos de la forma más eficiente posible, por lo cual direccionan sus estrategias a lograr este objetivo.

Las entidades, en la búsqueda de esta anhelada eficiencia, han venido modificando sus modelos de negocio a fin de optimizar los costos, particularmente los que se refieren a la fuerza laboral.

En algunos casos a las entidades no les resulta práctico administrar la gestión laboral, por lo cual, se apoyan de terceros que se encarguen de esta gestión mientras la entidad concentra sus esfuerzos en el Core (núcleo) del negocio.

En ese orden, se llega a un escenario propicio para el desarrollo de dos tipos de descentralización de servicios, la intermediación laboral y la tercerización u outsourcing.

Procesos de descentralización de servicios

El escenario descrito anteriormente ha causado que las organizaciones empresariales presenten cambios sustanciales en la estructura de sus ciclos de producción. La tradicional estructura piramidal-vertical, en la cual se integraban todos los procesos al interior de la organización, ha ido cambiando apresuradamente por una estructura de red, en la cual se establecen relaciones horizontales donde las etapas del ciclo de producción están repartidas entre diferentes organizaciones con un nivel de coordinación diferente. 

Tradicional:

Tipo Red:

Existen dos tipos principales de descentralización de servicios, la intermediación laboral y la tercerización u outsourcing.

Tercerización u outsourcing

La tercerización laboral se entiende como aquellos procesos de externalización de actividades en los cuales una empresa, por medio de una relación contractual de naturaleza civil-comercial, se desprende de una actividad o proceso (directamente relacionado con el objeto principal del negocio de la entidad) que venía con su propia capacidad, para cederla a un tercero que deberá entregar el producto o servicio a la entidad contratante.

Para este proceso, el tercero o entidad contratada contara con total autonomía e independencia en cuanto la capacidad, infraestructura, mano de obra y en general con todos los términos y condiciones para el desarrollo del trabajo encargado.

Es decir que el outsourcing implica que el proceso o la actividad a realizar se hará completamente por fuera de la organización que lo contrata y no tendrá ningún vínculo laboral sobre el desarrollo de la actividad, ya que esta se realiza autónomamente con la mano de obra del tercero. De esta manera se reducen las relaciones laborales de la entidad y se fortalecen las relaciones comerciales.

Un claro ejemplo de un caso de tercerización son las entidades que producen cualquier tipo de bien y contratan una empresa de transportes para el envió y distribución de su producto. También pueden presentarse casos en los que, dado que no se cuenta con la infraestructura necesaria para un proceso vital del ciclo productivo, dicho proceso se terceriza evitando así realizar una inversión mayor para instalar la infraestructura que le permita a la entidad realizar el proceso internamente.

La tercerización u outsourcing puede realizarse de diversas maneras, por ejemplo:

Tipo Descripción
Subcontratación de servicios Elaboración de una obra o prestación de un servicio material o inmaterial.
Operacional o de mantenimiento Administración y ejecución de una parte de la cadena productiva.
Informático Contratación de servicios informáticos (software y hardware).
Publicitario Publicidad y marketing
Transporte y distribución Transporte y redes de distribución, comercialización del producto.

 

Intermediación laboral

Como su nombre lo indica, es un proceso de intermediación en el cual una entidad que se dedica a proveer de mano de obra temporal a otra entidad que lo necesite, facilita el recurso humano que la empresa usuaria necesita para realizar una tarea o actividad específica. Las personas que realizan estas labores, aunque contractualmente sean parte de la organización proveedora del servicio de intermediación, están sujetas a la subordinación y control, en lo que al cumplimiento de su labor se refiere, de la empresa usuaria del servicio.

Este hecho implica que la relación laboral tradicional bipartita se transforma en una relación tripartita, donde en medio de quien ordena y quien cumple las órdenes, aparece una figura que será el empleador formal, actividad que solo podrá ser ejercida por una empresa de servicios temporales.

De acuerdo con lo establecido en el Artículo 71 de la Ley 50 de 1990:“se considera empresa de servicios temporales a aquella que contrata la prestación de servicios con terceros beneficiarios para colaborar temporalmente en el desarrollo de sus actividades, mediante la labor desarrollada por personas naturales, contratadas directamente por la empresa de servicios temporales, la cual tiene con respecto de éstas el carácter de empleador.”

Los empleados de las empresas de servicios temporales se dividen entre aquellos que laboran en funciones propias de la entidad (de planta) y aquellos que cumplen las funciones de las empresas usuarias (de misión). A estos empleados se les aplicará, en lo pertinente, lo dispuesto en el Código Sustantivo del Trabajo y demás normas del Régimen Laboral. Así como lo establecido en la Ley (Art. 75, Ley 50 de 1990).

Las actividades de intermediación laboral se caracterizan por ser de carácter temporal, complementario o especializado, sin estar relacionadas directamente con el objeto social principal de la entidad usuaria. Estas son actividades que normalmente requieren de la presencia de mano de obra en las instalaciones de la empresa que la contrata.

Algunos ejemplos prácticos pueden ser los servicios de aseo y seguridad, los cuales son nórmamele contratados mediante este modelo, aunque también pueden ser contratados servicios correspondientes a alguna actividad directamente relacionada con el objeto de negocio de la entidad, ante una contingencia.

Diferencias

Conforme a las definiciones de cada tipo de descentralización de servicios, repasemos sus principales diferencias:

Intermediación laboral Tercerización u outsourcing
·         Se envía personal de la empresa contratada a la empresa contratante para el desarrollo de una labor. ·         La empresa contratada presta un servicio integral a la empresa contratante, entregando un producto o servicio.
·         Suele utilizarse para labores no relacionadas con la principal actividad de la organización, salvo en casos específicos. ·         Se utiliza para procesos relacionados con la actividad principal de la organización (una parte del ciclo productivo).
·         Solo puede realizarla una empresa de servicios temporales. ·         Pueden contratarse a cualquier entidad especializada en la labor que se necesita.
·         El personal que realizara las actividades solo puede estar conformado por personas naturales. ·         No hay relación laboral con el personal que presta los servicios.
·         Mantiene el control y la subordinación sobre el personal cedido, en cuanto a la labor a realizar. ·         La empresa contratada goza de autonomía e independencia en el desarrollo del trabajo.

 

Finalmente, es importante señalar que sin importar la opción que una entidad escoja para administrar su talento humano, es fundamental que se garantice el bienestar de los trabajadores que se vinculen a la operación.