El contador público tiene la obligación de mantener la independencia en su desempeño profesional, evaluando las posibles amenazas que puedan presentarse y, de ser necesario, aplicando salvaguardias que las eliminen o las reduzcan a un nivel aceptable.

Por Johana Cano Hoyos, asistente de investigación contable del INCP

La independencia está estrechamente relacionada con el principio de objetividad. Mientras que lo objetivo es, de acuerdo con la real Academia Española –RAE, “perteneciente o relativo al objeto en sí mismo, con independencia de la propia manera de pensar o de sentir”, la independencia es un estado mental que le condiciona. Es decir, la objetividad solo se puede alcanzar en la medida que el auditor sea independiente.

Ambos se especifican en el código de ética emitido por el Consejo de Normas Internacionales de Ética para Contadores (IESBA, por sus siglas en inglés), de la Federación Internacional de Contadores (IFAC, por sus siglas en inglés). Además, en él se brinda orientación sobre las situaciones en las que el auditor puede ver amenazada su objetividad e independencia, y la manera en que puede identificarlas y actuar frente a ellas.

Por un lado, de acuerdo con IESBA, la objetividad plantea la obligación para todos los contadores públicos de “no comprometer su juicio profesional o empresarial a causa de prejuicios, conflicto de intereses o influencia indebida de terceros”. Por tanto, el contador no deberá prestar su servicio profesional si una circunstancia o una relación afectan su imparcialidad o influyen indebidamente en su juicio profesional. En nuestra legislación, la objetividad se expone en el artículo 37.2 de la ley 43 de 1990, donde se explica que, ante todo, esta implica “imparcialidad y actuación sin prejuicios en todos los campos profesionales, específicamente cuando se trate de certificar, dictaminar u opinar sobre estados financieros de cualquier entidad”.

De otro lado, la independencia es definida por el código IESBA como “una actitud mental independiente que permite expresar una conclusión sin influencias que comprometan el juicio profesional, permitiendo que un individuo actué con integridad, objetividad y escepticismo profesional”. El código distingue entre la independencia mental y la aparente. Esta última se refiere a evitar los hechos y circunstancias que son tan relevantes que un tercero probablemente concluiría que la integridad, objetividad y el escepticismo se han visto comprometidos. Es decir, es tan importante que el auditor sea independiente como que aparente serlo.

En paralelo, la ley 43/90 establece que “el contador público deberá tener y demostrar absoluta independencia mental y de criterio con respecto a cualquier interés que pudiese considerarse incompatible con los principios de objetividad e integridad, respecto a los cuales la independencia, por las características peculiares de la profesión contable, deberá considerarse esencial y concomitante”.

La independencia es un asunto relevante que requiere ser valorado antes de aceptar un encargo. Por ello, es necesario que el auditor o la firma evalúen la independencia real y aparente y determinen si existen razones por las cuales debería no aceptarse el trabajo o, en última instancia, renunciar a éste. Dichas cuestiones, que pueden constituirse como amenaza a la independencia, son enunciadas a continuación:

Interés propio: interés financiero

Cuando intervienen intereses de tipo financiero que pueden influenciar su objetividad. Algunos ejemplos son:

  • Interés financiero directo de un miembro del equipo de aseguramiento.
  • Dependencia indebida de los honorarios totales de un solo cliente.
  • Relación comercial importante de un miembro del equipo de aseguramiento con el cliente.
  • Deseo desproporcionado por aumentar sus ingresos.
  • Preocupación de la empresa ante la posibilidad de perder un cliente.
  • Interés particular de un miembro del equipo de auditoría por establecer una relación laboral con el cliente.

Auto – revisión

Cuando un miembro del equipo de auditoría tiene que evaluar la información que él mismo preparó. Por ejemplo:

  • Un miembro del equipo de aseguramiento está siendo o ha sido previamente un empleado del cliente.
  • Cuando una empresa ha preparado los datos originales utilizados para generar los registros materia del compromiso.

Defensa

Cuando el auditor actúa a favor o en contra del cliente. Por ejemplo:

  • Un contador profesional actúa como defensor, a nombre de un cliente a quien presta servicio auditoría.
  • Toma partido en litigios y controversias con terceros.
  • Tiene afinidad con el negocio.

Familiaridad

El auditor está muy de acuerdo con las cualidades y personalidad del cliente. Por tanto, al estar demasiado de acuerdo con los intereses del cliente, le otorga una confianza excesiva que le hace disminuir el alcance de los procedimientos de la auditoria.

Puede presentarse cuando hay:

  • Parentesco.
  • Vínculos afectivos (amigos).
  • Vínculos económicos.
  • Si un antiguo miembro del equipo de auditoria ha sido contratado por el cliente.
  • Trato preferencial.
  • Regalos o beneficios fuera del contrato de aseguramiento.

Intimidación

Se relaciona con la intimidación proveniente de las amenazas o presiones por parte del cliente. Por ejemplo:

  • Amenaza de despido o terminación del contrato.
  • El contador siente presión para reducir el alcance de la auditoría.
  • Otras formas de intimidación. (en contra de la integridad física).

El código de IESBA establece los principios fundamentales de ética profesional para los profesionales de la contabilidad y proporciona un marco conceptual que debe ser aplicado para identificar las amenazas a los principios fundamentales, evaluar si son significativas y, de ser necesario, aplicar salvaguardias para eliminar las amenazas o reducirlas a un nivel aceptable.

SALVAGUARDIAS

Medidas internas

Autorevisión

Carta de representación: La toma de decisiones es responsabilidad del administrador y no del auditor.

Comité de auditoría: Revisa el informe que realiza la firma de auditoría.

Autointerés

PRÉSTAMOS: Se revisa el monto del préstamo del auditor. Se involucra otro auditor.

Honorarios:

–       Reducir la independencia del cliente.

–       Ampliar el portafolio de  clientes.

–       Discutir la extensión y naturaleza de los honorarios con el comité de auditoría.

 

De defensa
  • Políticas y procedimientos que prohíban a los auditores tomar decisiones.
Familiaridad
  • Retirar al individuo del equipo de trabajo.
  • Retirarse del trabajo de aseguramiento.
  • Estructurar las responsabilidades del equipo de trabajo de tal manera que el auditor no trate cuestiones que sean responsabilidad del miembro de su familia.
Intimidación
  • Involucrar a otro colega o socio cualificado para revisar estos temas.
  • Rotar a la persona involucrada en esta situación.
Otras
  • Involucrar otros socios.
  • Rotar personal.
  • Políticas relacionadas con las atenciones o los regalos del cliente.
  • Periodo de contratación de la firma no debe ser superior a 6 años.
  • Involucrar a un tercero como el Comité de Auditoria.
  • ISQC.

Medidas externas

 

Salvaguardias

 

  • Régimen de Incompatibilidades.
  • Código de Comercio, Art. 205.
  • Ley 43/90 art 50.
  • Ley Sarbanes Oxley.
  • Circular 115 de la Superintendencia de Sociedades.