La planeación de un trabajo de auditoría es fundamental para su desarrollo. Descubre en ContArte cómo debes implementar una buena planeación en línea con los requerimientos de las Normas Internacionales de Auditoría.

Por Juan David Hernández, asistente de investigación técnica del INCP

Para desarrollar un ejercicio de auditoría en una compañía se requiere la ejecución de un proceso de planeación que le permita al auditor garantizar el alcance de su labor, determinando la factibilidad en el cumplimiento de los objetivos que se proponen para la entidad que se audita. Dicho proceso se encuentra determinado en los lineamientos de la Norma Internacional de Auditoría 300 (NIA 300).

La norma presenta la responsabilidad del auditor de planear una auditoría de estados financieros. Tal proceso de planificación se debe realizar de manera apropiada para alcanzar los objetivos de la auditoria del modo más eficiente posible.

El auditor, para dar cuenta de que está cumpliendo con esta responsabilidad, debe documentar todos los procedimientos que esté llevando a cabo. Al respecto, la NIA 300 exige que se presenten como mínimo dos documentos cruciales como parte del proceso de planeación: la estrategia global de auditoría y el plan de trabajo de auditoría.

El proceso de planeación, además de organizar y administrar de manera apropiada el trabajo, le permite al auditor seleccionar un equipo competente y con las capacidades necesarias para su desarrollo.

Para la planeación de la auditoría, se debe tener en cuenta la entidad y su entorno. Esta planeación le permite obtener un entendimiento del marco de referencia legal y determinar procedimientos de evaluación del riesgo, aspectos importantes para el desarrollo de la misma, teniendo en cuenta que la planeación es un proceso continuo e interactivo.

Objetivos de la planeación

Según las Normas Internacionales de Auditoría, la planeación implica la elaboración de la estrategia global y del plan de trabajo conforme al tipo de labor que se desarrollará, teniendo siempre como norte el minimizar los riesgos a un nivel aceptable para el auditor. Para tal fin la planeación considera, entre otros, los siguientes objetivos:

Elaboración propia

Acciones preliminares

Antes de iniciar un proceso de planeación de auditoría es necesario considerar algunas actividades que la NIA 300 considera esenciales:

  • Evaluación de la continuidad de la relación con el cliente.
  • Determinación del cumplimiento de los requisitos éticos relevantes, entre ellos, un análisis de la independencia y de los posibles conflictos de interés.
  • Verificación de la aceptación de los términos del trabajo por el cliente.

Cuando se trate de un encargo de auditoría nuevo, la NIA 510 – Encargos iniciales de auditoría – saldos de apertura establece que los objetivos del auditor deben ser:

  • Obtener evidencia suficiente y adecuada sobre si los saldos iniciales contienen errores significativos que puedan afectar los estados financieros actuales.

  • Establecer si las políticas contables se han aplicado y los cambios se han registrado siguiendo el marco de referencia de información financiera aplicable a la entidad.

Aspectos clave para el desarrollo de la planeación

Elaboración propia

Clarificar los objetivos

Previo al inicio de la planeación es necesario tener claros los objetivos. Una guía sobre los que el auditor debería plantearse son los que se establecen en el modelo COSO, los cuales se clasifican entre operacionales, de información financiera y de cumplimiento.

Los objetivos operacionales son aquellos en que se busca la utilización eficaz y eficiente de los recursos de la organización. Por su parte, los de información financiera se refieren a la preparación y publicación de estados financieros fiables, mientras que los de cumplimiento, como su nombre lo indica, se enfocan en el cumplimiento de las leyes y la normatividad aplicable a la entidad.

Entendimiento integral del negocio

Para facilitar la identificación de riesgos, en el marco del proceso de planeación de la auditoría, es de vital importancia lograr un entendimiento integral del negocio, del ambiente de la industria, tanto interna como externamente. La cantidad de riesgos significativos identificados es directamente proporcional al grado de entendimiento del negocio, su ambiente externo y de la industria; es decir, la probabilidad de identificar riesgos significativos (aquellos con una alta probabilidad de ocurrencia y un impacto significativo en los estados financieros) se incrementa ante un mayor entendimiento del negocio.

Personal competente y experimentado

El trabajo de auditoría debe ser realizado por personal con entrenamiento y experiencia técnica adecuados. Es recomendable que el equipo con el que se desarrolle el trabajo sea multidisciplinario, acorde a las necesidades del cliente y del tipo de auditoría.

Enfoque de los esfuerzos en la planeación

Con base en los aspectos mencionados anteriormente, el auditor debe centrar sus esfuerzos en la identificación de riesgos significativos del negocio y sus implicaciones en los estados financieros, así como en la determinación de las transacciones significativas registradas en los mismos.

Definición de la materialidad global

Definir este parámetro permite al auditor enfocarse en los aspectos relevantes de los estados financieros. Para definir la materialidad, el profesional contable que ejerce como revisor fiscal o auditor puede elegir dos técnicas para la aplicación del juicio profesional: la primera es seleccionar un benchmark, y la segunda es determinar un porcentaje de medida razonable.

Comprender el modelo de negocio

Es importante que el auditor conozca la organización desde arriba hasta abajo, por lo tanto, se hacen necesarias las reuniones y entrevistas con la alta gerencia para comprender sus objetivos y estrategias, los riesgos en el cumplimiento de tales objetivos y los controles existentes en la organización para mitigarlos.

Procedimientos analíticos preliminares

Durante el proceso de planeación es recomendable que el auditor complemente su trabajo por medio de la realización de este tipo de procedimientos, en los que se incluya un análisis de indicadores financieros y no financieros. Conforme los dispone la NIA 520, es responsabilidad del auditor, durante la auditoría y al acercarse la fecha de su finalización, la aplicación de procedimientos analíticos sustantivos (evaluaciones y revisiones de información financiera realizadas a través del análisis de la relación entre datos cualitativos y cuantitativos), ya que mediante este tipo de procedimientos la evidencia obtenida se considera relevante y confiable.

Documentación de información interna y externa La documentación del proceso de planeación es fundamental para que el profesional pueda dar cuenta de la eficiencia y efectividad de las acciones realizadas por él y su equipo de trabajo en el transcurso de la auditoría. Por ello, algunos de los aspectos de información interna y externa que el auditor debe documentar son: