Por: Sonia Rojas, asistente de investigación del INCP

Estamos en una era hiperconectada, de innovación, donde es preciso potenciar las habilidades blandas en pro de aprovechar nuevas oportunidades y mantener la relevancia profesional. En este artículo te contamos cuáles habilidades blandas son las más valoradas en el campo de la Contaduría Pública.

Los modelos de negocio han evolucionado para responder a las nuevas necesidades de los mercados y de una amplia gama de stakeholders. Ante este panorama, el rol del profesional contable también debe transformarse para mantenerse relevante ante nuevos contextos y una forma de hacerlo es desarrollando y potenciando habilidades blandas como diferenciadores clave para el éxito.

Existe una amplia gama de estudios de posgrado cuyo propósito es fortalecer las habilidades duras como los conocimientos técnicos y el manejo de herramientas, pero pocos se centran en el fortalecimiento de habilidades blandas. Las habilidades blandas son destrezas relacionadas con la inteligencia emocional y la capacidad de interacción a nivel personal y profesional.

¿Qué habilidades son más relevantes?

Las habilidades duras y blandas son un complemento, las primeras se adquieren durante la formación académica y la experiencia. En el mercado laboral actual, las habilidades blandas son las más valoradas: la forma como el profesional se relaciona y se comunica, crea nuevos procedimientos y soluciones, entre otras. Además, las habilidades blandas son irremplazables por la tecnología, la inteligencia artificial o la robótica.

¿Las habilidades blandas se pueden adquirir?

Sí es posible. Es un proceso que amerita tiempo, dedicación, interés y formación. La contabilidad es una ciencia social enfocada en resolver cuestionamientos y necesidades de información de las personas, hecha por personas y para el beneficio de las personas que interactúan en la sociedad; por eso se requiere que sus profesionales desarrollen, adquieran o fortalezcan una serie de habilidades blandas.

Por ejemplo, desde las disposiciones normativas, se ha avanzado al respecto: el Decreto 616 de 2021 estableció, en lo que respecta a la experiencia técnico contable requerida para la obtención de la tarjeta profesional de los contadores públicos, que a partir del 3 de agosto de 2021 también será válida la experiencia obtenida en el desarrollo de actividades en grupos de investigación contable. Este tipo de disposiciones se encuentran alineadas con el propósito de fortalecer e incentivar el desarrollo de habilidades blandas en los contadores pues el campo de la investigación forma en pensamiento crítico, comunicación efectiva, solución de problemas, comprensión, curiosidad intelectual, entre otras. 

¿A qué grupo de contadores perteneces?

Según la Federación Internacional de Contadores (IFAC, por sus siglas en inglés), existen tres tipos de contadores, las opciones son decisorias en el desempeño de su rol en la sociedad:

Las habilidades blandas se dividen en cuatro áreas de competencia, para el profesional contable y son:

Las siguientes son habilidades blandas que, independientemente de su campo de acción, son clave para los contadores; guardan estrecha relación con las disposiciones del Código Internacional de Ética del Consejo de Normas Internacionales de Ética para Contadores (IESBA, por sus siglas en inglés):

  1. Inteligencia emocional

Los contadores con capacidad para gestionar sus emociones logran manejar diferencias de opinión, desacuerdos y divisiones en la cultura de la organización especialmente bajo niveles de estrés y riesgos conexos a la actividad como:

  • Desacuerdos en asamblea general
  • Gestión de cartera
  • Priorización de pagos con el efectivo disponible
  • Previsibilidad en factores que interfieren en la presentación oportuna de reportes, declaraciones y certificaciones
  • Trato al talento humano que carece de conocimientos de los requerimientos de la normativa contable-fiscal.
  1. Comunicación efectiva

Esta habilidad es clave, una comunicación verbal y no verbal adecuada permite crear ambientes sanos. El contador además de realizar un trabajo técnico arduo, exhaustivo e importante debe desarrollar un pensamiento crítico y entablar diálogos precisos, analíticos e interpretativos. Los contadores deben crear soluciones y apoyar la toma de decisiones en tiempo real a partir de la información disponible.

Otro aspecto clave, es comunicar de forma sencilla y asertiva la información en sus distintos formatos: correos electrónicos, reportes, análisis, presupuestos, medios gráficos e informes. Los contadores deben presentar información que pueda ser comparable y verificable por terceros, pero también deben desarrollar o fortalecer la escucha activa para proponer elementos de acción ante diversas situaciones y/o para sortear aquellas que vayan en contra de su ética profesional.

  1. Gestión del tiempo

La habilidad de gestión del tiempo precisa planificación a fin de priorizar dentro del flujo de trabajo, las actividades más urgentes lo cual permitirá cumplir oportunamente con los plazos de presentación de la información y llevar un balance entre el ámbito laboral y personal. De igual forma, ante el surgimiento de nuevas responsabilidades laborales, la organización, el uso de calendarios y cronogramas, y la delegación de tareas se convierten en estrategias clave para lograr los objetivos propuestos.

  1. Adaptación al cambio

Muchas áreas de la profesión contable tendrán un cambio radical con procesos automatizados, sistemas electrónicos, cambios regulatorios, entre otros, por lo que el mercado requiere un perfil que adopte una postura activa mediante la actualización, la anticipación a riesgos, la aplicación de controles preventivos y el conocimiento del contexto para asesorar situaciones en los procesos de legalidad, producción, inversión y financiación.

  1. Trabajo en equipo

Dado que el contador público tiene la posibilidad de interactuar con todas las áreas de la organización, el éxito de su gestión depende de una buena comunicación y colaboración frente al flujo de trabajo: preparación o aseguramiento de la información, proyecciones financieras, control interno o planeación estratégica, entre otras.

La cohesión de ideas, la integración de visiones de los diferentes stakeholders y el diálogo continuo permitirá el logro de los objetivos comunes de la organización.

  1. Resolución de conflictos

Los procesos contables, especialmente la asesoría y consultoría, requieren que los profesionales contables desarrollen o implementen una serie de técnicas y habilidades para brindar solución a situaciones particulares o específicas derivadas de la operación.

La resolución de problemas requiere  una mentalidad analítica, especialmente para los contadores ya que deben aprender a inferir sobre hermenéutica dados los continuos cambios en la normativa fiscal y de estándares, reasignar recursos económicos frente a un análisis prospectivo contable, financiero y estratégico de la información para predecir resultados futuros. Además, la resolución de conflictos implica el uso de otras habilidades y valores entre sí: la empatía —ponerse en el lugar del cliente, proveedor, empleado, inversionista, ente de control—, la creatividad, el liderazgo y la negociación, bajo una óptica ética, son habilidades valiosas.